El desprestigio que rodea al boxeo

Cuando hablamos del boxeo actual, un escritor decente tiene que rezar para no ensuciarse entre tanta basura. Le pedí permiso a Dios antes de escribir este artículo. Y me refresque con colonia.

El boxeo actual es un desprestigio. Es el único deporte profesional en Estados Unidos que carece de un comisionado. Es el único donde hay varios campeones mundiales en una misma división. El único con varios organismos con la posibilidad de que lleguen nuevos hombres de dinero para sumar otros en el circo. Es el único donde existe un relajo completo en el manejo de los escalafones en base a los intereses de aquellos que controlan los organismos, donde en muchas ocasiones un pugilista de renombre que brinda espectáculo que multiplica dinero para la televisión y para dichos organismos, puede venir de su división y pelear en otra diferente por la corona sin antes medirse a los retadores de dicha categoría.

Ejemplos sobran sobre esta realidad y desde hace muchos años.

Buscar una faja por la corona de otra división sin antes pelear con los retadores de ella, es una falta de respeto para los restantes boxeadores que han entrenado fuerte y peleado con éxito para subir a planos estelares.

Esto último que ocurre en el boxeo es como si en el béisbol de Grandes Ligas, los Yankees de Nueva York por sumar 27 Series Mundiales, ser la franquicia deportiva más famosa de Estados Unidos y tener más dinero que las restantes novenas, vaya a discutir el Clásico de Octubre del 2012 frente al campeón de la Liga Nacional después de perder el título en la División Este de la Liga Americana. Es como si Brasil por el hecho de haber ganado cinco Copas Mundiales de Fútbol, lo sitúen en la final del 2014 para buscar su sexta corona sin ganarse ese derecho.

Pero las barbaridades anteriormente mencionadas no son las únicas que existen en el boxeo.

Ahí están el Consejo Mundial, la Asociación Mundial, la Federación Internacional y otros organismos dirigidos por varios presidentes que hacen no lo que mejor sea para el bien de este deporte, sino lo que mejor se ajuste a sus intereses económicos.

Otra falta de respeto son las nuevas divisiones que se han creados. Sobran los boxeadores mediocres que son campeones mundiales, titulares interinos, retadores, etc, etc.

En ningún deporte profesional en Estados Unidos existen dos, tres, cuatro y hasta cinco campeones mundiales en una misma división. Esto solamente ocurre en el boxeo actual.

Antes habían ocho divisiones y un campeón por peso para un organismo principal, lo que aseguraba que los monarcas de cada división eran legitimos campeones por la calidad que exhibían en el ring.

Algunos pugilistas que hoy en día reinan en sus divisiones son fraudulentos campeones mundiales.

Por otro lado, existen los casos donde los promotores de dos boxeadores con el apoyo de los propios organismos se ponen de acuerdo para enfrentarlos en un peso diferente al de ambos donde no se expone ningún título (un peso medio entre ambos) por ser atráctivos para hacer millones de dólares y distribuirlos entre las partes involucradas.

Muchos, para justificar las atrocidades que se cometen, señalan de que la mafia controlaba al boxeo en las décadas de los años treinta y cuarenta del pasado siglo amenazando de muerte a varios boxeadores para que hicieran en el ring lo que ellos deseaban en base a sus apuestas. Y aseguran que eso no ocurre en estos momentos. Es cierto que sucedió, pero hace mucho tiempo.

Ahora, a pesar del desarrollo alcanzado por la ciencia y la técnica que ha traido un mejoramiento en el nivel de los atletas en casi todos los deportes, podemos decir que el boxeo de hoy en día está estancado en calidad con relación al de etapas anteriores, porque sus protagonistas con sus contadas excepciones, no son mejores que las estrellas de hace treinta, cuarenta, cincuenta y sesenta años atrás.

Las barbaridades y la falta de respeto de los magnates del boxeo han condenado a la mediocridad a uno de los deportes más antiguos de todos los tiempos

MARINO MARTINEZ PERAZA

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